Tus adolescentes necesitan más de lo que tú puedes dar
La responsabilidad de ser padres es única. Es algo que Dios ha puesto sobre nuestros hombros en dónde dirigimos, corregimos, sacrificamos y sobre todo, amamos. Cuando nuestros hijos son pequeños, es relativamente fácil identificar sus necesidades y saber cómo responder para suplirlas. De pronto, tienen teléfonos y amigos y su asombro e interés con nosotros llega a casi desaparecerse. Aunque la responsabilidad de la crianza recae sobre nosotros como padres, el diseño de Dios nos empuja lejos de la autosuficiencia al darnos cuenta que realmente no tenemos todo lo que nuestros adolescentes necesitan. Puedo ser el mejor padre, pero Dios diseñó que sus hijos vivieran en comunidad que trasciende el núcleo familiar. En un estudio realizado a adultos jóvenes quienes crecieron en comunidades de fe, trazaron las características comunes en los jóvenes que no abandonaron su fe sino la profundizaron cuando salieron de la casa de sus padres*. El elemento común de estos jóvenes fue que tenían un...