Las Noches Nubladas

Casi todas las noches subo a la terraza de mi casa para ver las estrellas, para pensar y orar. Es el tiempo que lo siento fácil dejar mi teléfono y preocupaciones a un lado bajo la cobertura que la oscuridad me ofrece. Mis noches favoritas son aquellas cuando tengo las estrellas arriba pero en la distancia puedo ver el orquesta de luces de una tormenta eléctrica en la distancia. Pero, hoy subí a la terraza y las nubes eran tan densas que a penas me permitían ver la punta de los árboles. Por un momento me sentí decepcionado porque está noche, no podría ver la belleza de las estrellas; el mismo panorama que han alentado y asombrado a los humanos desde Adán. Pero, en medio de esta noche nublada con mis sentimientos humanos que brincan a la oportunidad de desalentarme, preferí recordar de que las estrellas siguen brillando, la luna sigue en su rutina nocturna y nada ha cambiado en los cielos, únicamente mi perspectiva actual no me permite ver lo que sigue siendo fiel a pesar de las nubes me cubren.

grass field under cloudy skyEn mi vida espiritual, me encantan los momentos cuando puedo elevar mi vista y ver la belleza y majestad de Dios con la dicha de ver una tormenta que ya pasó o quizá se avecina, pero con mi vista hacia arriba, dándome confianza plena en que mi Dios sigue siendo fiel a pesar de cualquier tormenta o anomalía climática. Pero cuando las nubes me rodean y no me permiten ver, mis emociones me cuentan que estoy solo y que Dios ha dejado de brillar y ser fiel porque no  lo siento y mi situación no me deja verlo. Pero, Dios no cambia solo porque algo obstaculiza mi vista de Él. Decido recordarme de aquellas noches cuando sí pude ver y sentirlo y mi deseo natural era de cantar, clamar y orarle como si lo estuviera viendo en toda su grandeza. Quiero aprender a responder en las nubes como reaccionaba en lo despejado.

Puede ser que hoy estés en medio de una tormenta y las nubes han descendido sobre tu vida. Es más, puede ser que las fuertes lluvias te desalienta a salir para ver si Dios sigue ahí. Pero Dios ha dejado su huella en tantas áreas de nuestras vidas para que en las noches más oscuras, no nos ahogemos en desesperación, sino que sigamos cantando. Cuando no vemos que los cielos cuentan las glorias de Dios, abramos capítulos anteriores de nuestras vidas para que nuestra historia informe nuestro presente y así seguir sintonizando esa canción celestial diciéndole a Dios quién es. Al mismo tiempo, sigamos abriendo nuestras biblias para recordar de que esto no ha sido un show exclusivo de nuestra generación, sino por siglos, Dios ha sido fiel y ha proclamado su gloria entre los hombres.  Espero aprender hoy que mi reacción ante la tormenta o noche nublada debe terminar en alabanza. Porque los cielos siguen declarando aun cuando yo no lo veo, y paz en medio de la tormenta vendrá cuando alineo mi corazón en alabanza. Si estás desesperado por ver más allá de las nubes que te envuelven, recuérdate de quién ha sido Dios en tu vida y alábale por quién eternamente Él es a pesar de tu interpretación o perspectiva actual. Porque los cielos siguen contando la gloria de Dios, aún en las noches más nubladas.

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