5 Secretos que guardan los jóvenes en hogares de protección
Hay jóvenes que han pasado años de su vida en un hogar de protección y aunque muchos de estos hogares son excelentes instituciones, lugares hermosos con personas capacitadas y comprometidas, los jóvenes guardan ciertos secretos que pocos llegan a conocer. Por más de 13 años, estuve trabajando de cerca con estos jóvenes, y ahora al tener el tiempo y espacio para reflexionar y evaluar, me doy cuenta que las situaciones que han vivido los convierten en expertos en construir muros tan fuertes y duraderos, protegiendo bóvedas llenas de los siguientes secretos. El propósito de abrir estas bóvedas y exponer los secretos es para que, como personas que amamos a Dios, podemos orar, responder y actuar para canalizar el Evangelio a sus vidas: el único mensaje que podrá transformar, sanar y restaurar.
1. Ellos tienen temor
Si te puedes imaginar, sentado en un lugar sin opción de salida, sabiendo que lo que hoy se prohibe, un día será impuesto y no sabes a donde irás o a quién llamarías. ¿Será que me apoyarán cuando lo necesite? Si me equivoco, ¿me recibirán de nuevo? Si fracaso en mi trabajo o en mis estudios, ¿habrá alguién que me apoye? Yo no tenía la necesidad de hacer estas preguntas estando en mi familia, pero en un hogar de protección, son inevitables. Lamentablemente, existen demasiados ejemplos de vida para que los jóvenes crean lo contrario. Muchas veces vemos jóvenes que muestran una seguridad y altivez, tratando con todo lo que son de comprobar que lo último que sienten es temor. Pero, podemos estar seguros que la sobrevivencia nos transforma en expertos de mostrar lo opuesto de lo que realmente sentimos. Cuando tengo temor de algo, hago todo lo posible para disimular y evitar que que los demás se den cuenta. La vergüenza es un resbaladero muy inclinado que coloniza nuestros pensamientos y creencias. Los jóvenes en los hogares tienen temor de muchas cosas, pero al no tener respuestas a esos temores y al sentir vergüenza por expresarlos, se encierran en capas hechas con el instito de sobrevivencia. Si el temor es como la oscuridad, la luz sería la verdad y en donde no se sabe la verdad de lo que pasó o que pasará, el temor prospera.
2. Quieren una familia
¿Todavia quieren una familia? He conocido muchos jóvenes que lo dicen expresamente y otros que guardan el secreto para saberse unos pocos. Pero todos la quieren. Aunque lleguen a tener una relación muy estrecha con diferentes personas en el hogar, saben que su apellido sigue siendo diferente y bajo circunstancias extenuantes y repentinas, todo se podría acabar. La familia es el lugar en donde adquirimos identidad, hallamos seguridad y logramos bienestar y aunque un hogar de protección se parece a una familia, sigue siendo una imitación que no alcanzará reemplazarlo. Jóvenes que han sido adoptados ya a la edad adulta encuentran una seguridad incomparable y comprueban que realmente, nunca es tarde. El deseo de tener una familia es el deseo de pertenecer, de ser amado sin condiciones y de llegar a ser quien realmente somos y los jóvenes que no lo tienen, lo anhelan con todo su ser.
3. Quieren luchar pero no saben cómo.
Estuve sentado en muchas pláticas dadas por personas con grandes corazones pero con poco conocimiento sobre su audiencia. Recuerdo las predicas fundamentadas en temas como "Tus sueños son importantes para Dios" o "Si lo puedes soñar, lo puedes lograr". Muchas veces, el expositor bajaba humildemente de la plataforma, decepcionado al ver las reacciones de los jóvenes creyendo que la falta de entusiasmo se debía a corazones duros y vacios de agradecimiento. Los jóvenes escuchan este tipo de mensaje y desean creerlo, pero hay una batalla interna que pocos conocen entre el deseo de salir de donde están y la incertidumbre por lo que viene. Recordemos que estos jóvenes están a un paso de enfrentar una vida totalmente diferente en donde no se toca un timbre para servir su desayuno, almuerzo y cena y en vez de reglas y horarios, tendrán que lidiar con tiempo libre, tentaciones, un mundo volátil y malas influencias. Adentro del hogar, se puede gritar "¡Tú puedes!" pero saben que el mundo más alla de ese muro tiene voces más fuertes gritando lo contrario. Muchas veces nos enojamos al ver estos jóvenes con una falta de iniciativa y espíritu de lucha, pero por muchos años han estado luchando en silencio sin ver que su sueño se haya materializado. Creo firmemente que el mayor sueño que todos estos jóvenes tienen, no es de ser éxitoso y crear empresas y ministerios; es de pertenecer y poder tener una familia que los ame. La idea de luchar por sus sueños es dificil cuando su mayor sueño nunca se pudo cumplir.
4. Saben que algo no está bien
En el diseño de Dios, los niños y niñas crecen con mamá y papá en donde forman apegos seguros con lazos formidables para poder sobrevivir las peores circunstancias. Cuando un jóven ha pasado su niñez lejos de este diseño, algo adentro de ellos les recuerda que algo no está bien. Lo malo es que muchas veces creen que ese "algo" son ellos mismos. Aunque pocos lo confiesen, muchos entretienen la culpa y vergüenza. Como seres humanos, somos increiblemente diseñados para adaptarnos a una variedad de circunstancias y situaciones dificiles, pero si nuestro sistema de creencias no crece y evoluciona, nos especializamos en la construcción de fachadas con grandes hoyos por dentro. Muchos jóvenes sienten que algo no está bien en su vida y embarcan en una incansable búsqueda de saber porque.
5. Quieren tener esperanza
Si pudiera inyectar algo en los corazones de todos los jóvenes alrededor del mundo, sería la esperanza. Es lo que nos impulsa y nos mantiene enfocados sabiendo que aunque no cambien nuestras circunstancias hoy, Dios promete y preserva una promesa eterna para nuestro mañana. Dios recoge cada lágrima y seguramente transformará los llantos en baile. Pero, aún no. Los jóvenes quieren creer este mensaje pero la esperanza es algo que solamente puede venir de una sanidad profunda y una fe que trasciende. Ellos quieren tener esta esperanza pero muchas veces hay algo más fuerte y profundo que les exige que no lo hagan. El deseo de protegernos de la decepción y desilusión nos blinda e inocula contra la esperanza y cuando desde temprana edad, la decepción y desilusión ha sido nuestro pan diario, nos volvemos expertos en blindaje e inoculación. Lo que hoy los protege del dolor, les hace aún más vulnerables mañana. Para poder tener esperanza se necesita a alguién en quien esperar y cuando las personas seguras en la vida han sido sujetos de turnos y rotación, la esperanza es escasa. El deseo de tener esperanza sigue, pero las voces en su contra han logrado ser más fuertes.
Para cada secreto, creo firmemente que existen soluciones y respuestas aunque estas no son faciles o sencillas. Para lograr salir del miedo, confusión y desesperanza necesitamos un cuerpo de Cristo fuerte y presente, entendiendo la problemática y respondiendo con un evangelio real y tangible. No es la voluntad de Dios que estos jóvenes sigan guardando estos secretos, por lo que, como Cristianos debemos orar que Dios ilumine las áreas oscuras y exponer las raices más profundas. Pero tengamos cuidado en lo que le pidamos a Dios, porque puedo estar seguro que soy parte de la respuesta a mi propia oración. Para esto, recordemos que Jesús decía que nosotros, como sus discipulos, seríamos esa luz aquí en la tierra. Seríamos esa sal que sala. Para cada secreto hay miles de razones y una sola respuesta. Y esa respuesta te implica a tí.

Muchas gracias, este articulo bendijo mi vida, adopte a un pequeño, hace 19 años, es una larga historia en la que la madre me lo quitaba y despues lo devolvia, cada qye el regresaba venia dañado, cinfundido, y con mucha tristeza vi como cada dia el se fue haciendo rebelde, no se comunica, no tiene aspiraciones, no hay un solo dia que mi esposo y yo dejemos de orar por el, desde que cumplio 18 años, El decidio jamas volver a ver a su mama, pero nos ha costado muchas lagrimas el poder lograr que el se adapte a obedecer, y aceptar que realmente nosotros lo amamos.
ResponderEliminarComo y donde puedo adoptar?
ResponderEliminarSi me envía un correo a info@ach.gt le puedo dar toda la información. Gracias!
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